Friday, September 29, 2006

Ganadería altoandina

Ganadería Altoandina
El consumo per cápita de leche y carne en el Perú es 56.1 litros y 5.4 kilogramos por año, respectivamente, valores que están por debajo de lo recomendado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), existiendo un mercado insatisfecho de más de dos millones 29 mil litros de leche y dos mil toneladas de carne.
Ante esta realidad, el Instituto Nacional de Investigación y Extensión Agraria (INIEA) contribuye a elevar la producción y productividad de ganado bovino por medio del uso de la biotecnología reproductiva, trabajo que ya empezó a dar sus primeros resultados.
Los beneficiarios son los productores que crían bovinos en la zona del Alto Mayo (Moyobamba y Rioja), donde existen alrededor de 30 mil cabezas de ganado vacuno. El proyecto Producción de Embriones Bovinos en el Trópico Peruano empezó en la granja ganadera Calzada (Moyobamba, Región San Martín), y se ha difundido entre siete ganaderos piloto, que ya cuentan con 120 partos de ganado de transferencia, es decir, vacas y toros de raza mejorada.En la granja de Calzada, que se configura como un centro de liderazgo donde se brinda servicios biotecnológicos destinados a la producción de embriones bovinos, comenzó el trabajo de validación de sistemas de producción sobre la base de pastos y forrajes mejorados y del potencial de rendimiento de leche y carne del cruce de ganado Bos taurus (bovino común) y Bos indicus (cebú).


Al respecto, el médico veterinario Roberto Díaz Navarro, especialista en biotecnología en embriones del INIEA, informó que a los cinco años de iniciado el proyecto se prevé que el 25 por ciento de la población bovina será de primera generación, produciendo mayor cantidad de leche y carne por metro cuadrado. Con la instalación de los módulos demostrativos en Calzada, advirtió, la producción de cada vaca por campaña se ha incrementado de mil 500 litros de leche a cinco mil 500, lo que permitirá a los productores ingresar al mercado en condiciones competitivas. A decir de los beneficiarios, el proyecto contribuye, además, a evitar la contaminación del medio ambiente. Los vacunos consumen los residuos de la cosecha provenientes de sus cultivos agrícolas, lo cual favorece el reciclaje y optimización de los recursos disponibles. Esta actividad evita la contaminación del ambiente y mejora el sustento del sistema reproductivo del ganado. Asimismo, la incorporación de abono orgánico (estiércol) de los bovinos en áreas de potencial agrícola incrementa la fertilidad de los suelos para producir alimentos vegetales orgánicos de consumo humano.
Transferencia gradual
Debido a los logros obtenidos, dicho proyecto ha empezado a irradiarse paulatinamente hacia las estaciones experimentales del INIEA, ubicados en Huancayo, Cajamarca, La Libertad, y próximamente en Lambayeque y Lima. No obstante, hay una gran cantidad de productores que solicitan al INIEA replicar en sus regiones dichas experiencias. A fines de abril, la estación experimental agraria (EEA) Santa Ana, de Huancayo, empezará el proyecto de mejora genética del ganado bovino, mediante la transferencia de embriones de la raza brown swiss en vientres de vacas criollas receptoras.
En la EEA Santa Ana se instala un banco de germoplasma de vacunos criollos, lo que permitirá evaluar la progenie de los cruces con razas mejoradas en diferentes sistemas de producción y su adaptación a los pisos altitudinales.El 80 por ciento del ganado bovino se encuentra en propiedad de pequeños ganaderos y comunidades campesinas donde predomina el ganado criollo y sus cruces. Esto casiona un desorden genético que impide un adecuado manejo de la producción de carne y leche.
Progreso Genético
William Vivanco Mackie, ingeniero zootecnista, consultor internacional en genética y reproducción animal, visitó el INIEA y expuso acerca del impacto de las tecnologías reproductivas sobre la eficiencia del ganado.
Al respecto, consideró que la ganadería en el Perú no sólo tiene una función económica, sino que influye en el desarrollo social de la masa campesina altoandina. Sostuvo que menos del 2 por ciento del territorio nacional es tierra agrícola, mientras que el 20 por ciento es pradera altoandina, por lo que en términos de vocación de la tierra nuestro país es fundamentalmente ganadero.
En tal sentido, exhortó a las autoridades gubernamentales impulsar políticas y estrategias de desarrollo ganadero.
La ejecución de planes y políticas estatales, para una ganadería autosostenida, agregó, contribuirá a que la población altoandina encuentre alternativas económicas y se arraigue en sus zonas.
Se debe considerar que, de un total de un millón 764 mil 660 hogares rurales, 486 mil 829 crían vacunos, involucrando en esta actividad a más de cuatro millones 500 mil habitantes.
El científico peruano radica en Nueva Zelanda, y se dedica a la transferencia y clonación de embriones hacia países en desarrollo, especialmente de América Latina. Participó en la clonación de “Lady”, primer vacuno clonado en el mundo de la raza holstein.